El Tratado de Prohibición de Minas es el acuerdo internacional que prohíbe las minas terrestres antipersonal. Oficialmente titulado Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonal y sobre su destrucción, a menudo se hace referencia al mismo como Convención de Ottawa. En diciembre de 1997, 122 gobiernos firmaron el Tratado en Ottawa, Canadá. El mismo entró en vigor y devino obligatorio según el derecho internacional en marzo de 1999, haciéndolo más rápido que cualquier otro tratado previo en su tipo.
El tratado obliga a los estados parte a “poner fin al sufrimiento y las muertes causadas por las minas” abordando los problemas actuales ocasionados por las minas terrestres y previniendo los problemas futuros. Las obligaciones que los estados parte acuerdan incluyen:
- no emplear nunca minas antipersonal ni “desarrollar, producir, adquirir de un modo u otro, almacenar, conservar o transferir[las]”;
- destruir las existencias de minas antipersonal en un plazo de 4 años, a partir de la entrada en vigor de este tratado;
- realizar labores de limpieza de minas en su territorio en un plazo de 10 años;
- en países afectados por minas, llevar a cabo programas de sensibilización sobre las minas y garantizar el cuidado, rehabilitación e integración de las víctimas de minas en sus comunidades;
- ofrecer asistencia a otros Estados Parte por ejemplo en el apoyo a los sobrevivientes; adoptar una legislación nacional que asegure que los términos del tratado sean respetados en su territorio.
El Tratado aún está abierto para la ratificación por parte de los signatarios y para la adhesión de aquellos que no lo firmaron antes del 1 de marzo de 1999. Al 26 de abril de 2006, hay signatarios y 151 ratificaciones o adhesiones al Tratado de Prohibición de Minas. Los tres signatarios restantes que aún deben ratificar el Tratado son: Indonesia, Islas Marshall y Polonia. Aún quedan 40 países que no han firmado el Tratado de Prohibición de Minas.