ACERCA DEL MONITOR DE MINAS TERRESTRES

El Monitor de Minas Terrestres (Landmine Monitor) es una iniciativa sin precedentes de la Campaña Internacional para la Prohibición de Minas (ICBL, International Campaign to Ban Landmines) para controlar la aplicación y el cumplimiento del Tratado para la Prohibición de Minas de 1997 y, de forma más general, para evaluar los esfuerzos realizados por la comunidad internacional en la resolución de la crisis de las minas terrestres. Es la primera vez que organizaciones no gubernamentales trabajan juntas de una manera coordinada, sistemática y sostenida para hacer un seguimiento de una ley humanitaria o un tratado de desarme y para documentar de forma regular el progreso y los problemas.

Los principales elementos del sistema del Monitor de Minas Terrestres son una red de información mundial, una base de datos central y un informe anual. El Informe del Monitor de Minas Terrestres de 1999: hacia un mundo sin minas (Landmine Monitor Report 1999: Toward a Mine-Free World) es el primero de estos informes anuales. Este documento es un resumen del informe completo de 1.100 páginas y contiene información de todos y cada uno de los países del mundo en lo que respecta a las minas terrestres: normativa de prohibición, empleo, fabricación, transferencia, reservas, remoción, sensibilización y asistencia a los supervivientes. El Informe del Monitor de Minas Terrestres de 1999 también incluye apéndices con informes realizados por entidades importantes dentro del movimiento para la prohibición de minas como, por ejemplo, gobiernos clave, agencias de la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Para elaborar este informe, el Monitor de Minas Terrestres dispuso de más de ochenta investigadores que recopilaron información en más de 100 países. Está basado, en gran medida, en la investigación realizada dentro de los propios países, con datos recogidos por investigadores de esos países. El Monitor de Minas Terrestres ha aprovechado la campaña de la ICBL, pero también ha involucrado a otros elementos de la sociedad civil para que ayuden en las tareas de seguimiento e información: periodistas, académicos e instituciones dedicadas a la investigación.

Es preciso que se entienda que el Monitor de Minas Terrestres no es un sistema de verificación técnica ni un régimen de inspección formal. Es un esfuerzo de la sociedad civil con el objetivo de responsabilizar a los gobiernos de las obligaciones a las que se han comprometido en lo que afecta a las minas antipersona; y esto se lleva a cabo a través de la recopilación, análisis y distribución exhaustivos de información que se pone a disposición pública.

El Monitor de Minas Terrestres está pensado como complemento a la información que tienen que proporcionar los Estados Partes según lo estipulado en el artículo 7 del Tratado para la Prohibición de Minas. Se creó con el espíritu del artículo 7 y refleja la visión compartida de que la transparencia y la cooperación son elementos esenciales para lograr la eliminación de las minas antipersona. Pero también es un reconocimiento de que es necesario que haya una fuente de información y evaluación independiente.

El Monitor de Minas Terrestres y su informe anual tienen como objetivo fomentar y facilitar el debate en asuntos relacionados con las minas y tratar de encontrar aclaraciones para ayudar a alcanzar el objetivo de un mundo sin minas. El Monitor de Minas Terrestres trabaja de buena fe para aportar información objetiva sobre los asuntos de los que está haciendo un seguimiento con el fin de beneficiar a la comunidad internacional de forma global. Trata de ser crítica, pero a la vez constructiva en sus análisis.

En junio de 1998 en Oslo, Noruega, la ICBL acordó formalmente crear el Monitor de Minas Terrestres a iniciativa de la propia ICBL. Se fundó el denominado Core Group (grupo básico) para que desarrollase y coordinase el sistema del Monitor de Minas Terrestres y elaborase su primer informe. El Core Group está formado por Human Rights Watch, Handicap International, Kenia Coalition Against Landmines, Mines Action Canada y Norwegian People's Aid. La responsabilidad global y la toma de decisiones en lo que afecta al sistema del Monitor de Minas Terrestres recae sobre el Core Group.

El contenido y el plan de trabajo del primer informe anual se acordaron en una reunión que tuvo lugar en Dublín, Irlanda, en el mes de septiembre de 1998. Se concedieron subvenciones para la investigación a últimos de octubre y los informes finales de los países se elaboraron antes del 1 de marzo de 1999. Durante el mes de marzo, un grupo reducido de Human Rights Watch corrigió y preparó el informe completo. El informe se imprimió durante el mes de abril y se hizo público en el Primer Encuentro de Estados Parte del Tratado para la Prohibición de Minas de 1997 que se celebró en Maputo, Mozambique, a primeros de mayo de 1999.

Con el primer informe anual del Monitor de Minas Terrestres se ha pretendido establecer una línea de referencia que sirva para medir el progreso en el intento de aliviar la crisis de las minas terrestres. Hemos afrontado varios retos importantes en la elaboración del informe inicial, el primero y el más notable, las limitaciones de tiempo. Sentimos sobre todo que los plazos de entrega tan sumamente ajustados no nos permitieran hacer una síntesis y un análisis completos de la abundante información recogida. Será ésta una tarea que el Monitor de Minas Terrestres seguirá desarrollando.

El Monitor de Minas Terrestres reconoce que este ambicioso proyecto tiene sus deficiencias. Debe tomarse como un trabajo en curso, un sistema que se actualizará, corregirá y mejorará continuamente. Invitamos a los gobiernos y demás organizaciones a que nos hagan llegar sus comentarios, aclaraciones y correcciones con espíritu de diálogo y en aras de una información precisa y fiable sobre un asunto difícil.