DECLARACIONES PARA LA APERTURA DEL SEMINARIO SOBRE DESTRUCCION DE MINAS ALMACENADAS
BUENOS AIRES, ARGENTINA, 6 DE NOVIEMBRE DE 2000
Más de doce millones de minas antipersonales continúan almacenadas en las Americas, representando un riesgo inmiente para los habitantes del continente. Nos encontramos aquí para reducir ese número a cero. Durante los próximos días diseñaremos juntos las estrategias para lograr esta meta suprema.
Sin embargo, este camino continuará minado, hasta tanto no se garantice la remoción de los siguientes obstáculos:
- Los Estados Unidos y Cuba, dos países que conservan minas almacenadas, aún no se unen al grupo de naciones que se han comprometido con la erradicación de las minas de una vez y para siempre. La meta de la universalización del Tratado para la Prohibición de las Minas tanto a nivel regional como global, no será alcanzada hasta tanto estas dos naciones no se unan al movimiento mundial en contra de las minas. Nuestro mensaje es uno y claro: Gobiernos de Cuba y Estados Unidos, decididamente los urgimos a acceder al Tratado para la Prohibición de las Minas.
- Tres Estados Parte en las Américas –Argentina, Brasil y Venezuela no han comenzado aún la destrucción de las minas almacenadas en sus países. Argentina comenzará el próximo miércoles y desde ya nos preparamos para ser testigos de este momento histórico. A los demás, por favor tengan en mente que esta tarea es urgente y necesaria para demostrar la seriedad de los compromisos adquiridos con la firma y ratificación del Tratado para la Prohibición de las Minas y que la amenaza no cesará hasta tanto los gobiernos no garanticen una destrucción total.
- La existencia de enormes arsenales de minas antipersonales. La situación de gran preocupación en el caso específico de los Estados Unidos, que conserva almacenadas aproximadamente doce millones de minas antipersonales, de lejos, la cifra más grande de las Américas. Sin embargo, los casos de Perú y Ecuador son también críticos, sumando aproximadamente medio millón de minas antipersonales almacenadas: tres veces el número estimado de minas emplazadas durante el conflicto del Cenepa en 1995.
- Existe aún una preocupante falta de claridad de parte de algunos gobiernos acerca de las cantidades exactas de minas almacenadas. Los casos de Colombia y Venezuela como Estados Parte, Chile y Guyana como países firmantes signatories y también Cuba, preocupan a la comunidad internaiconal comprometida con la erradicación total de las minas terrestres antipersonales. Urgimos a los gobiernos a reportar de manera concienzuda, puntual y transparente sobre el Artículo 7 de la Convención. No hacerlo implica, desde luego, una violación al Tratado.
- La cantidad de minas antipersonales que algunos gobiernos planean retener para efectos de entrenamiento, es uno de los asuntos más críticos en la región de las Américas. Las decisiones hechas por los gobiernos de Brasil, reteniendo diecisiete mil minas, Ecuador, reteniendo dieciséis mil y Perú, reteniendo más de nueve mil, se ubican dentro de los Estados Parte reteniendo las mayores cantidades de minas a escala global, generando así un clima de incertidumbre. En los casos de Ecuador y Perú, la decisión de destruir TODAS sus minas, sin siquiera retener algunas para efectos de entrenamiento, muy seguramente fortalecería la paz entre estas dos naciones.
- La existencia de arsenales no convencionales mantenidos por grupos de actores no-estatales en Colombia representa una amenaza al proceso de paz en ese país, envuelto en un conflicto en el que las minas continúan siendo utilizadas en detrimento de civiles inocentes. Acciones concretas por parte del gobierno de ese país en la vía de la destrucción de las minas almacenadas por sus fuerzas legítimas, seguramente representarán un reto para otros reteniendo minas, y significarán el inicio del camino hacia el logro de acuerdos humanitarios en el marco del proceso de paz.
Con todo lo anterior en mente, esperamos que el seminario que hoy se inicia nos fortalezca a todos, y que de aquí salgamos con los siguientes logros alcanzados:
- Primero: Un compromiso unánime por parte de todos los gobiernos para la destrucción de las minas almacenadas en los países de las Américas. Aquellos de ustedes representando a sus gobiernos adquirirán aquí las herramientas y mecanismos técnicos para alcanzar esta meta. Es su deber transmitir este conocimiento en las instancias relevantes dentro de sus naciones.
- Segundo: Un grupo de activistas e investigadores preparado para dar cuenta en nombre de la sociedad civil, del logro de las metas propuestas.
- Tercero: Nuevas y sólidas relaciones entre los gobiernos y la sociedad civil, aquí representada por miembros de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas e investigadores del Monitor de Minas Terrestres; para construir así procesos trasparentes a través del monitoreo y la observación de buena voluntad.
- Cuarto: Un compromiso por mejorar la precisión y transparencia en el reporte del Artículo 7 del Tratado para la Prohibición de las Minas y el Monitor de Minas Terrestres. Estos documentos son la memoria del avance hecho y la contribución de las Américas en la búsqueda de un mundo libre de minas.
- Quinto: Un esfuerzo responsable y renovado para alcanzar el objetivo de la OEA por hacer de las Américas un territorio libre de minas. Retamos a los gobiernos de las naciones americanas a hacer de este un hemisferio libre de minas almacenadas antes de Managua, en septiembre del año 2001. Estamos convencidos de que es posible si contamos con la voluntad política y el apoyo de todas las naciones.
Finalmente, deseamos extender nuestra sincera felicitación a Honduras, que anunció la destrucción de todas las minas que se conservaban almacenadas en ese país. Sus acciones significan un gran reto y son la inspiración que nos permite mirar de cara al futuro con la convicción de poder lograr nuestras metas en un momento y lugar que nos permiten ser más optimistas que nunca. A aquellos países de las Américas que han apostado en favor la gente y han hecho de sus naciones territorios libres de minas, les expresamos nuestra gratitud y admiración. Nuevamente hacemos un llamado para que los gobiernos de los países firmantes Chile, Guyana, Haití, San Vicente y Granadinas, Suriname y Uruguay ratifiquen el Tratado para la Prohibición de las Minas lo antes posible, en todo caso, antes de la Tercera Reunión de Estados Parte que se llevará a cabo en Managua, Nicaragua en Septiembre del año 2001. La tarea no estará completa hasta tanto no alcancemos nuestro principal objetivo: Un mundo en el que todas las naciones se encuentre cubiertas y comprometidas con la prohibición y la erradicación de las minas.
El continente americano ha servido como ejemplo para el resto del mundo. Lo anterior, por supuesto, no sólo es un motivo de orgullo sino una enorme y poderosa responsabilidad. Gobiernos y pueblos de las Américas, no descansemos hasta no haber hecho de este un continente libre de minas en el que podamos al fin, caminar con dignidad.
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